Contar con equipo de protección certificado no es una opción: es una necesidad, para reducir riesgos reales y proteger al personal en campo.
En el trabajo eléctrico, estar cerca de equipos energizados es parte de la labor diaria.
Quienes realizan estas tareas se enfrentan a riesgos reales: fallas inesperadas, liberaciones de energía y condiciones que pueden cambiar en segundos.
Por eso, contar con el equipo de protección adecuado no solo es una medida preventiva, es una necesidad que marca la diferencia en la seguridad del trabajador.
Recordemos que un arco eléctrico puede superar los 19,000 °C, generar ondas de presión y proyectar material fundido.
En milisegundos, puede provocar lesiones graves si no se tiene la protección adecuada.
Componentes esenciales del traje contra arco eléctrico
Este traje debe proteger de forma integral. Por eso está compuesto por varios elementos esenciales:
- Capucha, casco y lentes de seguridad, que en conjunto protegen cabeza, rostro y visión frente a radiación térmica, riesgos eléctricos, impacto y proyección de partículas.
- Chaqueta, resistente a la llama y diseñada para movilidad.
- Overol, que brinda cobertura completa del cuerpo.
- Bolsa de almacenaje, que mantiene el equipo limpio, en buenas condiciones y fáciles de transportar.
El material es sumamente importante
El diseño de las prendas es fundamental, antes de adquirir un traje, siempre revisa lo siguiente:
- Que cuenten con mangas articuladas para mayor movilidad.
- Áreas reforzadas en zonas de desgaste.
- Costuras robustas.
- Aperturas ampliadas para facilitar el uso con botas.
- Ajuste rediseñado para mejorar ergonomía y confort.
Todo esto contribuye a que el trabajador cuente con un equipo que combina protección, comodidad y durabilidad en cada jornada.
Vida útil del traje contra arco eléctrico
Para mantener el nivel de protección del traje, es fundamental llevar a cabo las siguientes revisiones:
- Revisar el traje antes y después de cada uso.
- Realizar evaluación formal cada 5 años.
- Sustituir piezas plásticas a los 5 años.
- Cambiar la suspensión del casco cada año.
- Si la prenda presenta daño, desgaste severo o contaminación, debe retirarse de inmediato.
En EEPAT contamos con stock constante de trajes contra arco eléctrico de la marca Salisbury, en diferentes niveles de protección y tallas. Estos trajes se distinguen por su buena calidad de materiales y por procesos de diseño que garantizan uniformidad y confiabilidad. Cada nivel de protección está respaldado por pruebas ATPV realizadas bajo la norma ASTM F1959, lo que asegura que el traje realmente ofrece la resistencia indicada ante un arco eléctrico. En conjunto, esto convierte a estas prendas en una opción segura y consistente para trabajos en condiciones de alto riesgo.
Nuestro equipo puede orientarte para seleccionar el traje adecuado para tu operación.

